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Sentir más nunca es el problema.

Durante mucho tiempo pensé que mi dificultad estaba en sentir demasiado.Que si todo me afectaba.Que si me agotaba antes que otras personas.Que si me emocionaba con facilidad, para bien y para mal. Y no fui la única.


La mayoría de personas con alta sensibilidad emocional han escuchado frases como: “Te lo tomas todo muy a pecho”, “Eres demasiado intensa”, “Deberías aprender a relativizar”.

Con los años —y tras acompañar a muchas personas en procesos terapéuticos— he llegado a una conclusión clara: el problema no es sentir más, es no saber sostener lo que se siente.



¿Qué es realmente la alta sensibilidad emocional?


La alta sensibilidad emocional no es un diagnóstico clínico ni una patología. Es una forma de funcionamiento del sistema nervioso.


Las personas altamente sensibles:


  • perciben más estímulos

  • procesan la información con mayor profundidad

  • tienen una respuesta emocional intensa

  • necesitan más tiempo de descanso y regulación


No es debilidad. Es mayor capacidad de percepción. El conflicto aparece cuando este tipo de sistema nervioso intenta adaptarse a un mundo que funciona desde la prisa, el ruido y la exigencia constante.


Personas altamente sensibles y agotamiento emocional


Una de las búsquedas más frecuentes en Google es: por qué me siento agotada emocionalmente”. Y muchas veces, detrás de ese cansancio, hay alta sensibilidad no acompañada.


El agotamiento emocional no aparece porque:


  • pienses demasiado

  • sientas profundo

  • seas empática


Aparece porque tu sistema nervioso lleva demasiado tiempo activado sin regulación suficiente. Cuando vives en alerta constante, el cuerpo se tensa.Y cuando el cuerpo se tensa durante meses o años, aparece el colapso.


El error más común: intentar dejar de sentir


La mayoría de personas altamente sensibles intentan resolver su malestar de esta forma:

  • racionalizando lo que sienten

  • minimizando sus emociones

  • controlándose constantemente

  • buscando explicaciones sin parar


Incluso a veces se refugian en la espiritualidad para no bajar al cuerpo.

Pero sentir no se apaga pensando. Y lo que no se regula, se acumula en el cuerpo.

Por eso muchas personas sensibles desarrollan:

  • ansiedad

  • hipervigilancia

  • bloqueos emocionales

  • desconexión corporal

  • sensación de estar siempre al límite


Alta sensibilidad y sistema nervioso

Desde la psicología y la neurobiología, sabemos que el sistema nervioso sensible necesita: seguridad, ritmo, previsibilidad, contención

No necesita más exigencia. Cuando una persona altamente sensible se fuerza a “funcionar como los demás”, su sistema entra en conflicto interno.


Y ese conflicto se manifiesta en forma de síntomas.



No estás rota, estás hiperadaptada


Una frase que repito mucho en consulta es esta:no estás rota, estás hiperadaptada.

Has aprendido a: sostener más de lo que te corresponde, leer el ambiente antes que a ti, cuidar antes que cuidarte, aguantar antes que sentir. Eso no es fortaleza. Es supervivencia.

Y la supervivencia sostenida en el tiempo agota.


Alta sensibilidad, intuición y confusión

Muchas personas sensibles confunden:

  • intuición con ansiedad

  • presentimiento con miedo

  • emoción con amenaza


¿Por qué ocurre esto?


Porque cuando el sistema nervioso está desregulado, todo se percibe como intenso. No hay claridad interna. Por eso no basta con “confiar en tu intuición”.Primero hay que aprender a regular el cuerpo.


Regulación emocional: la clave que nadie explica bien


Regular no es controlar.Regular no es pensar positivo.Regular no es reprimir.

Regular es:

  • reconocer lo que sientes

  • permitirlo sin juicio

  • darle espacio corporal

  • ayudar al sistema a volver al centro


Cuando hay regulación emocional:

  • las emociones no desbordan

  • la intuición se vuelve clara

  • el cuerpo deja de estar en alerta

La sensibilidad deja de ser una carga y se convierte en una guía.


No necesitas cambiar quién eres

No necesitas endurecerte.No necesitas dejar de sentir.No necesitas adaptarte más.

Quizá solo necesitas: un lugar donde tu sensibilidad no sea cuestionada, sino entendida.


Acompañamiento para personas altamente sensibles


ANCESTRA es un espacio creado para mujeres con alta sensibilidad emocional que quieren:

  • regular su sistema nervioso

  • confiar en lo que sienten sin agotarse

  • integrar intuición y estabilidad emocional

  • dejar de vivir en autoexigencia constante


No es terapia clásica. No es espiritualidad evasiva. Es un trabajo profundo, humano y sostenido.

👉 Puedes conocer ANCESTRA aquí


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